Cien años con Frida
viernes, 6 de julio de 2007
Por: Hassan Rashid Aldama Assam /El Mundo de Córdoba
Frida, más que un personaje es un ícono, una heroína del movimiento emancipatorio femenino cuya figura se agiganta con el tiempo. Como mujer y como pintora. Hoy, México y el mundo entero celebran 100 años de su nacimiento
¿Cien años? En 1981, un equipo de TV alemana llegó a México para hacer un documental sobre la artista. Entrevistan a Isabel Campos, amiga y compañera de escuela. Nacida en 1906, comenta que Frida era un año menor que ella, contradiciendo el dato de su nacimiento. Los periodistas, buscaron el acta y en efecto: Frida Kahlo había nacido el 7 de julio de 1907.
Hace ya 100 años que México vio nacer a esta mujer, de singular personalidad, rebelde contra los hábitos sociales y morales, preocupada por los desfavorecidos, siempre movida por la pasión y sensualidad. Orgullosa de ser mexicana y de nuestra tradición cultural.
De gran fortaleza, capaz de vencer los terribles sufrimientos que vivió, nunca intentó esconder sus defectos, y los resaltó.
Entre sueño y realidad
Frida Kahlo pertenece a esa generación de oro del México posrevolucionario en que florecieron las artes y letras, con personajes como Diego Rivera, Siqueiros, Orozco, Tina Modotti, Trozsky o André Bretón.
Siempre afirmó no ser surrealista y en su pintura, de colores fuertes y limpios, se reflejan las tradiciones y artes populares, la inocencia ingenua de campesina tehuana, pero también su exuberante sentido de sensualidad, vitalidad, y belleza.
Más allá de su cuerpo martirizado, entre el sueño y la realidad, entre lo orgánico y lo mecánico, entre tradición por un lado y modernismo cosmopolita por otro, entre la ingenuidad ny un erotismo a flor de piel, late un apasionado amor a la vida.
Frida dominaba cualquier espacio con sus comentarios ingeniosos y desparpajo, con su peculiar identificación con los campesinos, y con sus burlas de los europeos y necesidad de desfilar tras pancartas, en busca de dinero y mecenas, o de un lugar en las academias. A medida que su obra maduraba, anheló que se la reconociera y valorara.
Lo que había empezado como un pasatiempo no tardó en apoderarse de su vida, que se bamboleaba entre la exaltación y desespero mientras luchaba contra un dolor constante causado por lesiones, males micóticos, abortos, virus y e inacabables tratamientos. La alegría de su vida era Diego Rivera, su esposo. Toleraba sus infidelidades al tiempo que mantenía amoríos clandestinos en tres continentes con hombres fuertes y mujeres deseables. Pero al final, Diego y Frida siempre volvían a juntarse. Permaneció junto a ella en sus últimos días, como hizo un México que se mostró lento a la hora de apreciar el valor de su tesoro. Privada del reconocimiento que merecía, la única exposición individual que Frida realizó en México se inauguró en 1953.
Biografía
Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón nació en Coyoacán, el 6 de julio de 1907. Tercera hija del fotógrafo alemán Guillermo Kahlo y de la mexicana Matilde Calderón.
Su vida quedó marcada por el sufrimiento, que le dejó la polio en 1913 -la pierna derecha mucho más delgada- y continuó con diversos males, lesiones, accidentes y operaciones.
En 1923 entró a Medicina en la Escuela Nacional Preparatoria de México. Fue aquí donde conoció a Diego Rivera, quien tenía por encargo pintar un mural ahí.
En 1925 aprendió grabado con Fernando Fernández Domínguez. El 17 de septiembre un accidente de autobús la dejó con lesiones permanentes debido a que su columna quedó fracturada y casi rota, así como diversas costillas, cuello y pelvis -que le imposibilita para tener hijos-, su pie derecho se dislocó quedando machacado, su hombro se descoyuntó y un manillar le atravesó desde el estómago hasta la pelvis. La medicina la torturó con cirugías (35 en total), corsés y mecanismos de "estiramiento".
Pasa un mes en la Cruz Roja donde inicia su afición por la pintura.
Sus inicios como artista
En 1926, aún convaleciente, pintó su primer autorretrato, el primero de una larga serie en la cual expresara su vida y emociones. La mayoría de sus pinturas las realiza estirada en su cama y baño. Sin embargo, su gran fuerza y energía le permiten recuperarse, lo que le devolvió la capacidad de caminar.
Una amiga íntima la introdujo en los ambientes artísticos donde se encontraban, la conocida fotógrafa Tina Modotti y Diego Rivera.
Frida se hace miembro del Partido Comunista, donde se enamora de Diego en 1928. Activamente bisexual, Kahlo se casa con Rivera el 21 de agosto de 1929.
A principios de 1930 sufre su primer aborto. Rivera obtiene encargos en EU y la pareja se traslada a San Francisco.
Amor, dolor y odio
Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio y un divorcio en 1940 que duró un año.
A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres (que llegaron a incluir a la hermana de la pintora), él la ayudó en muchos aspectos. Fue quien le sugirió que vistiera con el traje tradicional mexicano y vestidos de tehuana.
Le obsequiaba collares y joyas precolombinas. También le aconsejó que adoptara como imagen aquellas cejas casi juntas y bigote.
Esto, se convirtió en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, fue la mayor crítica de Diego y el amor de su vida.
Entre 1931 y 1934, la pareja pasa la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit, donde ambos pintan y viven. Es aquí donde sufre su segundo aborto.
En 1934 después de regresar a México interrumpe un tercer embarazo y es operada en el pie derecho, del que le amputan varios dedos, y vuelve a ser operada en 1936.
Entre 1937 y 1939 León Trotsky vivió acogido en la Casa Azul de Coyoacán junto a su mujer. Allí, Frida tuvo un romance con el líder comunista para, tras su asesinato, ser acusada como autora. Fue arrestada junto con Diego pero al final los dejaron en libertad.
Su auge y ocaso
En 1938 el poeta y ensayista surrealista André Bretón califica la obra de Frida como surrealista en un ensayo para la exposición de Kahlo en la galería Julien Levy de NY, la primera muestra individual de la artista.
En 1939 viaja a París y expone en la galería Renón et Collea gracias a Bretón. Su estancia ahí la llevó a relacionarse con Picasso y Marcel Duschamps y a aparecer en la portada del Vogue francés. Ya era conocida en el mundo entero. A finales de año se divorcia de Diego Rivera y en 1940 vuelven a casarse en San Francisco.
Ya en 1941 Diego y Frida vivirían en "la casa azul" de Coyoacán.
A partir de 1943 dio clases en la escuela La Esmeralda de México D.F.
En 1950 es operada 7 veces de la columna, pasa 9 meses en el hospital y al darse de baja en 1951 se ve obligada a desplazarse en silla de ruedas.
En 1953 la Galería de Arte Contemporáneo le organiza, por primera vez, una importante y la única exposición en vida en el país.
Su salud era muy delicada y los médicos le prohibieron asistir. Minutos después en la galería se oyen sirenas. La muchedumbre se dirigió a la puerta, allí estaba una ambulancia. Frida había sido llevada en una cama de hospital.
Ese mismo año le amputan la pierna debido a la gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar suicidarse dos veces. Durante ese tiempo, escribía poemas en sus diarios, la mayoría con dolor y remordimiento.
Su muerte
Enferma de una infección pulmonar, Frida muere en Coyoacán el 13 de julio de 1954. Fue velada en Bellas Artes. Su cuerpo fue incinerado por disposición expresa y sus cenizas las alberga la Casa Azul de Coyoacán, donde nació.
Sus últimas palabras en su diario fueron: "Espero que la marcha sea feliz y espero no volver".
“Quemar mi cuerpo… no quiero ser enterrada. He pasado mucho tiempo acostada. ¡Simplemente quemarlo!”.
Diego Rivera había dispuesto lo mismo, y que sus cenizas, estuvieran mezcladas. Pero la viuda e hijos decidieron otra cosa. Y Diego fue enterrado en el panteón central del DF. La muerte de Rivera se produjo 3 años después.
Su obra
Para Frida fue el amor fuente de inspiración, creación y fuerza.
Se mostró en sus obras como quiso que le viéramos, honesta, oculta, indígena, mártir, triunfante, revolucionaria o mujer.
No sólo fue pintora de óleos, sino escritora, amante de la caligrafía japonesa.
Frida creó unas 200 pinturas, dibujos y esbozos relacionados con la experiencia de su vida, dolor físico y emocional y su turbulenta relación con Diego. Pintó ó 143 obras, 55 de las cuales son autorretratos.
Cuando le preguntaban por qué pintaba tantos autorretratos contestaba: "Porque estoy sola tan a menudo, porque soy la persona que conozco mejor".
En 1958, la Casa Azul se convirtió en el Museo Frida Kahlo. Varios museos le han dedicado retrospectivas: el INBA (1977), el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago (1980) y la Whitechapel de Londres (1982).
De entre los cuadros que conforman la obra de la pintora, algunas de las más famosas son:
II Las dos Fridas
II Viva la Vida
II Unos cuantos piquetitos
II Diego en mi pensamiento.
La obsesión por Diego
Sería necio no reconocer la fuerte y fundamental presencia de Diego Rivera en la definición de mujer y artista que se pueden hacer de Frida. Incluso sus luchas políticas las dieron juntos como integrantes del Partido Comunista.
Y al igual que ella misma, Diego fue su inspiración recurrente como pintora. Del amor y la admiración por el hombre no quedan duda. Pero también por el muralista.
A pesar de sus infidelidades el obsesivo amor que le tuvo se mantuvo intacto hasta el día de su muerte, no obstante, ella sostuvo relaciones con otros hombres como Isamu Noguchi (escultor); Nicolás Muray (fotógrafo) y León Trotsky (político), y con algunas amigas cercanas a Frida aunque esto no parecía incomodar a Diego.
Publicado porAdministrador en 13:56